No alcanzaría el espacio de este artículo para consignar la descomunal cantidad de estrellas que participan en "Año nuevo". Garry Marshall -el director de "Mujer bonita"- consiguió un seleccionado de figuras dispuestas a encarnar pequeños papeles, que en algunos casos no exceden de un par de diálogos. Así armó esta sinfonía coral con guión de Kaherine Fugate, toda una experta en la creación de situaciones tiernas y resueltas con el corazón.
La película propone un entretejido de historias que tienen un hilo conductor: se desarrollan durante la noche de Año Nuevo. Es tal la diversidad de puntos de vista que desarrolla Marshall que conviven armoniosamente Robert De Niro con Zac Efron y Hilary Swank con Jon Bon Jovi. Y es tal la amplitud narrativa que a Halle Berry, que había renunciado al proyecto por sus públicos problemas de pareja, le inventaron en el acto un personaje apenas estuvo disponible (el rol original quedó para Jessica Biel). Hasta hay lugar para un ídolo de la NBA: Amare Stoudamire.
La cámara de Marshall va de un escenario al otro sin parar. "Año nuevo" no da respiro, aunque la madeja de conflictos va desenredándose a medida que se abren los corazones. Por ejemplo el de Ashton Kutcher, un desencantado de la vida cuya perspectiva cambia desde que se queda encerrado con una chica en el ascensor.
El tándem Marshall-Fugate ya había incursionado en esta línea el año pasado, con "Historias de San Valentín". Una vez más apelan al optimismo -naif, es cierto- para alegrar y conmover.